Una de las
cosas que más infuenció mi etapa escolar fue, junto con la música, el skate.
Partí andando como el 87, en un Chile donde no había información de nada, mucho
menos de skate. Alucinábamos con cada tabla, cada aviso, cada sticker; todo era objeto de
culto. Así, chupé como esponja toda la estética de los artistas de las marcas
más conocidas: Jim Phillips (Santa Cruz), VC Johnson (Powell Peralta), Pushead
(Zorlac). De a poco empecé a gestar mi propia identidad en torno a esto,
rayando cuanta cosa pasaba por mis manos, intentando también ser parte de la
creación que proponía este estilo de vida, una mezcla de arte y rebeldía.
Así fui desarrollandomi veta de artista, siempre dentro del espíritu "outsider" que descubrí a través del skate. Hoy por hoy, reparto mi tiempo entre pintar y diseñar de manera comercial, mi estudio de grabación en donde produzco bandas y hago música para terceros, y mi marca de skate, Resurrection Skateboards.
Resurrection Skateboards nació de mi
necesidad como skater de llenar un espacio que veía vacío. El skate ya se había
vuelto un negocio corporativo, masivo y multimillonario, de mil marcas que no
me decían nada. Para mí, la parte romántica estaba muerta. Quería una marca que
me identificara como aquellas que me marcaron cuando chico, con un compromiso
tanto estético como de calidad. Así, a un amigo le propuse la idea de crear
algo propio, que recogiera el espíritu "old school" - tablas de
primera calidad y una estética jugada, consistente, real, sin pescar modas ni
tonteras. Así, en abril de 2006, nacía Resurrection Skateboards. Hoy, la marca se ha vuelto bien conocida,
y está creciendo de manera constante.
En cuanto a mis cuadros y diseños, he ido desarrollando una necesidad de expresar un lote de conceptos bien oníricos, siempre influenciado por la estética del skate old school, y posteriormente, por el arte religioso tradicional, el tatuaje clásico, y el pop surrealista de artistas como Robert Williams y todo el movimiento llamado "lowbrow". Las temáticas poco a poco han ido acercándose a temas arquetípicos, comprendiendo todos los puntos en común que tiene mi búsqueda con la de todo el mundo, y me he ido nutriendo de mil fuentes diversas, como el psicólogo CG Jung y el mitólogo Joseph Campbell, por citar a algunos. Mi obra trata del individuo enfrentado a los grandes Arquetipos de la vida, las fuerzas internas y externas, pero a través de imágenes pop, de mucho color, y de una apariencia obvia y fácil. Como los cuentos para niños, tan sencillos y coloridos, pero al mismo tiempo, tan cargados de enseñanzas y contenido.
En lo personal, aspiro a que todos encontremos aquel camino que nos pertenece, y que podamos darnos cuenta que la verdadera felicidad consiste en atreverse a crearlo y desarrollarlo.
Roberto Jaras L.